"La salud mental se define como aquel estado sujeto a
fluctuaciones, provenientes de factores biológicos y sociales en que el
individuo se encuentra en condiciones de conseguir una síntesis satisfactoria
de sus tendencias instintivas, potencialmente antagónicas, así como para formar
y mantener relaciones armoniosas con los demás y para participar
constructivamente en los cambios que puedan producirse en su medio ambiente
físico y social". (OMS)
Una vez citado este concepto vamos a entrar en detalle, para aprender y llevar a la practica y gozar de una buena salud mental, dentro de estos criterios podemos citar los siguientes, siendo estos los más importantes y no menospreciando algunos otros:
1.- INTERÉS EN SÍ MISMOS: Las personas sensatas y sanas
emocionalmente suelen interesarse en primer lugar por sí mismas, y colocan sus
propios intereses al menos un poco por encima de los intereses de los demás. Se
sacrifican hasta cierto punto por aquellos a quienes quieren, pero sin que esto
les anule así mismos.
2.- INTERÉS SOCIAL: El interés social es racional y
positivo, porque la mayoría de las personas optan por vivir, trabajar y
compartir en una comunidad y grupo social; para ello actúan moralmente,
protegen los derechos de los demás, y favorecen la vida en sociedad, así se
puede crear esa clase de mundo en el que ellos mismos puedan vivir cómoda y
satisfactoriamente.
Implica además una sólida formación en los valores
universales y en la capacidad de enseñar a discernir críticamente la dimensión
moral de las acciones personales y sociales y promover una experiencia de vida
democrática en nuestra sociedad, gracias a la
valorización de la cooperación y la participación.
3.- AUTODIRECCIÓN: La gente sana asume la responsabilidad de
su vida a la vez que coopera con los demás. Este tipo de personas no piden ni
necesitan demasiada ayuda de los otros.
4.- ALTA TOLERANCIA A LA FRUSTRACIÓN: Los individuos racionales se otorgan a sí mismos y a los
demás el derecho a equivocarse. Se abstienen de condenarse o de condenar a otros
como personas, por un comportamiento inaceptable u ofensivo, incluso aunque les
desagrade mucho su propia conducta o la de los demás. Las personas que no se
atormentan cambian las condiciones adversas que puedan cambiarse, y aceptan las
que no pueden cambiarse, y tienen la sabiduría de diferenciar las dos cosas.
5.- FLEXIBILIDAD: La gente sana y madura suele ser de ideas
flexibles, abierta al cambio, pluralista y no fanática cuando emite opiniones
sobre los otros: No dictan reglas fijas y rígidas para sí mismos ni para los
demás.
6.- ACEPTACION DE LA INCERTIDUMBRE: Los hombres y mujeres
sanos aceptan la idea de que vivamos en un mundo de probabilidades y en
continuo cambio, donde no existe la certeza absoluta y probablemente nunca
existirá. Se han dado cuenta de que vivir en este mundo de incertidumbres y
probabilidades no es horrible, y a menudo resulta fascinante. Les gusta que
haya un orden pero no exigen saber con exactitud lo que les deparará el futuro,
y qué les puede llegar a suceder.
7.- COMPROMETERSE EN OCUPACIONES CREATIVAS: Para la mayoría
de las personas resulta saludable y satisfactorio el comprometerse de forma
importante en algo fuera de sí mismos, y
a poder ser tener al menos algún interés creativo. En nuestro caso este interés
es de carácter académico, y lo consideramos tan importante, que organizamos a su
alrededor buena parte de nuestras vidas.
8.- PENSAMIENTO LÓGICO: Los individuos sanos tienden a ser
más objetivos, lógicos y racionales que los demás. Son capaces de tener sentimientos profundos y
de actuar correctamente, pero también regulan sus acciones y emociones
reflexionando sobre ellas y evaluando sus consecuencias según les lleven a
conseguir metas a corto o largo plazo.
9.- AUTOACEPTACIÓN:
Las personas sanas se alegran de estar vivas y se aceptan a sí mismas
simplemente por el hecho de vivir y tener la capacidad de desarrollarse. Rechazan la idea de medir lo que valen por
sus logros externos o por lo que los demás piensen. Han elegido aceptarse a sí mismas
incondicionalmente, se evalúan en función de su capacidad objetiva de
desarrollo personal y de su proyección hacia los demás.
10.- ASUMIR RIESGOS: La gente sana emocionalmente tiende a
arriesgarse e intentar hacer lo que pretenden, en nuestro caso alcanzar una
preparación disciplinar centrada en los procesos de enriquecimiento, generación y distribución del conocimiento.
11.- LA PROPIA RESPONSABILIDAD DE SUS ALTERACIONES EMOCIONALES: Los individuos sanos aceptan la gran parte de responsabilidad que
tienen en sus propias alteraciones, en lugar de echar la culpa de forma
defensiva a los demás o a las condiciones sociales, por sus conductas,
pensamientos y sentimientos autodestructores.
Fuente: Cunoc, Usac, 2009.
Fuente: Cunoc, Usac, 2009.
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